LA PLANEACIÓN PARA MEJORAR LA GESTIÓN ESCOLAR

LA PLANEACIÓN ESTRATÉGICA SITUACIONAL en el ámbito educativo será concebida como un proceso continuo y sistemático de análisis y diálogo entre los actores de la comunidad educativa, para seleccionar una dirección de acciones clave de resultados que cambian situaciones a través de superar resistencias.

Podemos concebirla como un proceso que se realiza de forma permanente, es participativa y con, base en consensos, no existe un planificador sino en todo caso un facilitador de la planificación que se sitúa dentro de la comunidad educativa, ésta como un sistema de auto-organización, autorregulación y auto planificación.

La planificación atiende tanto a objetivos como medios y al proceso de crear una viabilidad para éstos. El fin de la planeación es exponer las bases para acuerdos generales, y el establecimiento de metas de oportunidad para la atención de necesidades.

Características básicas

El análisis estratégico aplicado a ámbitos escolares, donde la autoridad y los poderes tienden a manifestarse de manera difusa, se caracteriza por su capacidad para construir consensos, visiones holísticas y racionalizadoras.

Uno de los resultados paralelos más esperados en los enfoques de planeación estratégica es el desarrollo del pensamiento estratégico (Kaufman y Herman, 1991) lo definen como un cambio de perspectiva donde la organización es vista como una misión común y donde los esfuerzos conjuntos redundan en un beneficio común. De esta manera la planeación educativa pasa a ser proactiva, participativa y orientada a impactar a la sociedad donde se inserta la institución.

Afrontar estos y otros cambios requieren de una visión estratégica, esto es, tanto la definición de un punto a arribar como de un mapa que oriente y permita determinar las mejores vías. La planeación estratégica situacional es un proceso por el que de forma sistemática y participativa las instituciones escolares desarrollan tal visión, contextualizada al entorno y al origen del centro escolar en particular.

El compromiso tiene su formulación sintética en la misión y visión de futuro, y en las metas que se propone alcanzar. Uno de los beneficios de los ejercicios de la planeación estratégica es que permite a los miembros de la comunidad escolar reflexionar, discutir y definir los valores y creencias básicos a través de acuerdos consensuados.

La institución es estudiada internamente con una perspectiva diagnóstica, donde lo más importante es saber cuáles son los facilitadores, apoyos, obstáculos y riesgos de la institución y saber a dónde se quiere ir. En el proceso se toman en consideración demandas, perspectivas, visiones y expectativas de actores externos.

En este enfoque, las escuelas y los sistemas escolares exploran qué se espera de ellas en cuanto al desarrollo significativo de las disciplinas académicas o en la satisfacción de expectativas culturales de la sociedad. La exploración externa es de naturaleza prospectiva ya que más que responder a la situación actual se pretende preparar a la institución a confrontar activamente el futuro. Estos análisis

facilitan identificar las estrategias que permitirán ir de la situación actual al futuro que se ambiciona. Estas estrategias deben disminuir las debilidades, aumentar las fortalezas, al mismo tiempo que facilitan aprovechar las oportunidades y evadir las amenazas.

También, se propicia la cohesión organizacional al desarrollar acuerdos básicos sobre las prioridades institucionales. Otro elemento a destacar es que permite identificar los aspectos claves es decir, desarrollar medios eficientes para impactar en aspectos que aumentan substancialmente su eficacia social. Con base en los acuerdos grupales y del conocimiento interno y externo se propicia el planteamiento de proyectos pertinentes y factibles.

En este sentido, la planeación estratégica situacional aplicada a ámbitos educativos intenta provocar respuesta a tres preguntas fundamentales: ¿Qué propósitos fundamentales (misión) intenta la institución realizar (considerando la noción de nuestra escuela?, ¿qué cambio es necesario realizar respecto a las actividades rutinarias para el logro de los propósitos fundamentales? y ¿cómo se va a realizar ese cambio?

Las estrategias y las políticas están estrechamente vinculadas. Las estrategias se refieren al camino que debemos transitar para que se logren los objetivos y las metas planteados, en tanto las políticas son guías que proporcionan orientaciones para la toma de decisiones.

Es indudable que aplicar las políticas y programas institucionales previstos para impulsar la calidad del sistema educativo, requiere necesariamente de la formulación de estrategias creativas y eficaces que orienten los recursos hacia el logro de los resultados planteados en el programa nacional de educación 2001- 2006.

Por ello, esta visión nos impulsa a cristalizar la planeación estratégica situacional en las instituciones educativas, teniendo en cuenta algunas consideraciones:
Primero, evitar la "parálisis por el análisis", que ocurre cuando los resultados estratégicos son insuficientes para satisfacer las demandas de la sociedad. Segundo, minimizar las resistencias personales para adoptar la cultura de la planeación y evaluación institucionales como estrategias de mejoramiento continuo de la calidad educativa.

Tercero, mantener la continuidad en la elaboración y aplicación de planes estratégicos.

Desarrollar planeación estratégica situacional de esta forma, contribuye a que las instituciones tomen el control sobre su destino y no solamente reaccionen ante las demandas de las comunidades a las que atienden; también permite monitorear los avances y tomar decisiones oportunas, manteniendo presente la visión, la misión y las metas institucionales; todo ello, ayudará a los directivos escolares, a orientar estratégicamente el cambio planeado.

La planeación estratégica situacional requiere:

• Claridad en la misión y la visión de futuro.
• Considerar los valores que comparte el personal de la institución educativa.
• Contemplar la realización de un balance de los recursos físicos, humanos, académicos y económicos con los que se cuenta para responder a las expectativas

de la sociedad y satisfacer las necesidades de aprendizaje.
• Analizar los facilitadores, apoyos, obstáculos y riesgos, con el fin de aprovechar los dos primeros elementos y superar los dos segundos.
• Proyección de las acciones y decisiones a realizar en el corto, mediano y largo plazo.
• Evaluar los procesos y los resultados en los diferentes plazos.

Para que la planeación estratégica situacional efectivamente ayude a la mejora continua debe ser realista, objetiva, basarse en datos más que en corazonadas, apuntar hacia la construcción conjunta y basarse en un compromiso compartido por quienes intervienen en el proceso educativo.

La planeación estratégica situacional se expresa en los proyectos escolares y en los programas anuales de trabajo, en los cuales se organizan todas las actividades de las escuelas pensando en el día con día, en obtener resultados en un mes o en un año, pero sin olvidar la visión estratégica, es decir los resultados que se quiere lograr a largo plazo.

Sus elementos son la misión, visión, objetivos, estrategias, metas, acciones e indicadores:

• Establecen el referente estratégico base para la institución, en términos del alcance máximo de los propósitos y compromisos bajo su responsabilidad.
• Delimitan el campo de acción de la institución y permiten a los actores educativos contar con un panorama general de las grandes líneas de trabajo y los resultados por alcanzar.
• Permiten definir la población beneficiaria.
• Planean y canalizan los esfuerzos en la dirección adecuada hacia la cual se deben orientar los proyectos.
• Sirven como base en el proceso de planeación, programación y presupuestación.

Fuente: Adaptado de Loera, Armando, Planeación estratégica y política educativa Documento de trabajo, s/f